Escapada a un pueblo con encanto

¡Hola hola! Hoy os vengo a hablar de uno de los pueblos más bonitos de España que visité a principio de mes y que vale mucho la pena perderse por sus callecitas.

El pueblo es Albarracín y está catalogado como uno de los pueblos más bonitos de España y se ha propuesto ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Albarracín

Día 1: El primer día llegamos por la tarde y fuimos a visitar un poco el pueblo. Al ser días festivos estaba hasta arriba de gente y decidimos visitar el pueblo más en detalle el día que volvíamos a casa. Por la noche, fuimos a cenar a la Tasca El Roso, todo un acierto ya que viajábamos con una perrita y tenia terraza. Más tarde, fuimos a tomar algo al Molino del Gato, un local que tiene su propio encanto, como su propio nombre indica, cuenta con un antiguo molino hidráulico en su interior.

Consejo: Albarracín cuenta con muchos locales pet-friendly y es un lugar ideal para ir con tu mascota. Muy importante llamar para reservar y preguntar por la disponibilidad en terraza.

Día 2: Día en la naturaleza. Fuimos al paisaje protegido de los Pinares de Rodeno a unos 5 kilómetros de Albarracín. Nos sorprendió que en esta zona hay mucha gente que va a practicar escalada y estaba bastante concurrido. Esta zona se caracteriza por sus pinturas rupestres y las características formas de sus montañas rocosas. Desde el parking principal podéis realizar varias rutas. Cada ruta suele durar entre una hora y hora y media ya que el terreno es bastante llano a excepción de algunos tramos.

Pinares de Rodeno

Por la tarde hicimos la ruta fluvial que rodea todo Albarracín. Una ruta preciosa y al ser otoño toda la vegetación era preciosa, con su particular color en esta época del año. La ruta se hace en menos de una hora y hay diferentes miradores donde se pueden sacar fotos espectaculares.

Albarracín desde uno de sus muchos miradores

Día 3: Nos dirigimos hasta el municipio de Calomarde para hacer la ruta del barranco de la Hoz. Esta ruta es muy conocida por las pasarelas que cruzan por el río de la fuente del Berro.

Pasarela en la ruta del barranco de la Hoz desde Calomarde

Siguiendo las indicaciones, llegamos a un punto en que la información era bastante confusa. Hay tramos en que la ruta se divide en dos senderos y además debido al Covid-19 se han puesto nuevas señalizaciones para que se siga siempre el mismo sentido de la ruta, lo que lleva a que muchos visitantes se cofundan como nosotras.

Tuvimos suerte y nos encontramos con unos senderistas que nos ayudaron y decidimos seguir el camino con ellos hasta el pueblo de Frías de Albarracín. Nos enseñaron un montón de consejos sobre senderismo y compartimos historias varias en la montaña. Por cierto, tienen una página de Facebook en la que organizan rutas casi todos los fines de semana. Échale un vistazo haciendo click aquí.

Ruta del Barranco de la Hoz

Por la noche fuimos a cenar al restaurante La Alcazaba al lado de la plaza mayor de Albarracín. Es una buena opción si quieres degustar la comida local y sobre todo las carnes de la zona. Encontrarás información más detallada de este restaurante en la sección de gastronomía Un mordisco del mundo

Día 4: ¡Último día así que toca visitar Albarracín! Nos dejamos lo más bonito para el final y fue todo un acierto puesto que ya no había tanta gente en el pueblo. Subimos a las murallas, donde las vistas son preciosas.

Murallas de Albarracín

El pueblo merece mucho la pena verlo por la mañana pues se aprecia mejor el encanto de sus calles y el color tan característicos de sus casas. Sin duda, hay que hacer una parada en el mirador de la plaza mayor y pasar por la casa de la Julianeta, dos imperdibles de Albarracín.

Mirador de la Plaza Mayor con la torre de la catedral del Salvador de fondo

Espero que os haya gustado este post sobre Albarracín y, ¡nos vemos en la próxima aventura!

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *